Es bastante razonable pensar que cualquier componente de un equipo puede estar limitando el rendimiento de otro componente, de ahí que creamos conveniente realizar algunas pruebas extra modificando la frecuencia del procesador para ver qué efecto tiene en el rendimiento de la tarjeta gráfica NVIDIA GeForce GTX 690. Estos son los resultados:
Si la frecuencia de nuestra CPU ya es un factor importante con gráficas mono-GPU de gama alta con una gráfica dual como esta no iba a ser menos. La diferencia es los suficientemente importante como para tener claro que no podemos combinar la GeForce GTX 690 con cualquier CPU, debemos buscar una CPU que esté a su altura y ofrezca alta frecuencia de serie o una buena capacidad de overclock.