Resident Evil V es la última secuela de una de las sagas de videojuegos de terror más laureada de todos los tiempos, aunque en esta entrega se cambian el suspense, los puzles y los sustos por una mayor dosis de acción. El juego aprovecha el soporte para DirectX 10 para ofrecer unos buenos efectos gráficos.
Si bien es cierto que en este juego la GTX 590 ofrece el mejor rendimiento, sus números no son nada todo lo buenos que se podría esperar, pero sí que nos llama la atención lo bien que aguanta el tipo a altas resoluciones y con filtros.
DiRT 2 es la última secuela de la saga de juegos de rally más mítica. En este título, en el que se ha perdido ligeramente la esencia inicial del juego pero se ha ganado en diversidad de vehículos y disciplinas de competición. DiRT 2 fue uno de los primeros juegos en aprovechar DirectX 11 y sigue siendo una referencia en nuestro banco de pruebas, aunque en general se mueva con soltura.
Con DiRT 2 la GeForce GTX 590 vuelve a ser la auténtica protagonista, obteniendo un rendimiento muy alto bajo cualquier configuración que podamos utilizar. En este test también sigue demostrando que es ideal para jugar con los máximos filtros y a altas resoluciones sin vernos excesivamente penalizados en el rendimiento.