En los test reales seguimos apreciando esta misma tónica, sobre todo en el caso de los juegos, en los que siempre el procesador con menores clocks ofrece un rendimiento un poco menor, aunque tampoco sea alarmante ya que el factor determinante en estos entornos es siempre la tarjeta gráfica.
Llama la atención que mientras que nuestro test de codificación de video x264HD Benchmark sí ofrece una mejora sustancial al utilizar más de 2 cores, otro tan utilizado como es Photoshop sigue primando enormemente la frecuencia de trabajo del procesador.
En los tiempos que corren es hora de ir viendo más aplicaciones que sean capaces de trabajar con 2 o más núcleos, porque actualmente un procesador como puede ser el AMD Athlon II X4 tiene un precio que puede rondar los 90€ y puede ofrecer un aumento de rendimiento a un equipo medio muy significativo.