Hace unos días recibimos los procesadores desde AMD en sendas cajas de plástico verde de pequeño tamaño. Al abrirlas aparecieron los dos procesadores, el Phenom II X2 555 Black Edition y el Athlon II X4 635.
A nivel visual los procesadores son idénticos, tanto en el IHS como en las distribución de pines (recordemos que ambos son AM3), por lo que el único distintivo posible pasa por fijarnos en los números de serie de ambos. En el caso del Phenom es HDZ555 mientras que en el caso del Athlon es ADX635, por lo que ahora no tenemos ningún tipo de duda de cuál es cual.
Las diferencias reales, como bien podéis imaginar radican en el interior de los procesadores, ya que aunque cuentan con arquitecturas similares, el número de núcleos de cada uno así como la memoria caché los hace muy diferentes. Veamos unas imágenes de los mismos:
La memoria caché es un poco diferente, ya que la familia Athlon II prescinde de la memoria caché L3, lo que permite disminuir los costes de fabricación y poder poner en el mercado procesadores de 4 cores a precios muy populares. En los Phenom II la caché L3 está siempre presente y es constante en todos los procesadores, ya que es independiente del número de cores que tenga cada procesador.
La otra diferencia principal es el número de cores con los que cuenta cada procesador, 2 para el Phenom II X2 555 BE y 4 para el Athlon II X4 635. Para representar la familia Phenom II X2 hemos elegido una imagen de un Phenom II X4 porque realmente la arquitectura es la misma. Los procesadores Phenom II X2 y X3 tienen 4 núcleos físicos en el die, pero puede que alguno de esos cores sea defectuoso o no soporte la frecuencia de funcionamiento necesaria, por lo que se desactiva.
Esta política de desactivar los núcleos, como casi todo en esta vida, depende únicamente de la economía del proceso de fabricación, porque de esta forma sólo se realiza un diseño para toda una gama de procesadores, ajustando luego pequeños parámetros a cada uno para diferenciarlos. Esto que ahorra costes a AMD, también puede ahorrárselos a los usuarios, ya que en muchos casos estos procesadores se pueden desbloquear y con un poco de suerte si adquirimos un procesador X2 ó X3 podemos encontrarnos finalmente con un X4.
Por ahora poco más podemos decir al respecto de estos dos nuevos procesadores, porque realmente no hay nada nuevo que no hayamos contado en nuestros anteriores análisis, así que pasaremos a ver qué tal se portan en nuestro banco de pruebas.